martes, 21 de abril de 2026

Algún delirio perdido

 Es una fantasía creer que la electricidad que recorre la unión de nuestras palmas es un invento neuronal,

es un disfraz el abrazo fugaz que esconde la intensidad de lo corporal,

es una ilusión esta realidad que nos simula ajenos y termina ubicando tu ser en la distancia, a lo lejos.

Corresponde a lo prohibido el tiempo del ayer y el camino recorrido,

los deseos escondidos y los besos de pasillo,

lo transcurrido entre la palabra y el oído del espacio compartido,

el secreto del lugar reservado hacia el interior del corazón que no encuentra lógica ni razón.

A veces el regalo de una brisa de paz que deja respirar y soltar,

un poco la sensación de descansar el peso de ser y estar.

Hay un lazo imperceptible que rompe con lo brutal de la vida e irrumpe con una sonrisa profunda,

es hacia el interior que deambula el pensamiento intrusivo de actuar con descuido,

pero en el cruce de miradas, en un idioma propio, resulta suficiente el sabernos entendidos.

Aquí en una realidad construida e irreal, utópica y sin igual, 

la seguridad de pertenecer(te) sin restricción, 

la tranquilidad de querer(te) sin obligación.

lunes, 20 de abril de 2026

Las dudas

 Entonces, ¿quién soy cuando no quiero estar conmigo y me desvanezco en el vacío de mi ausencia y tu suspiro?

¿O cuando respiro de tu abrigo el sinsentido de ese beso que es catigo?

¿Acaso viajo en vuelo directo al extravío del lado de lo desconocido, donde tus labios son los míos y el susurro entre los dos un navío errante y hastío?

¿Es el frío el que atraviesa el silencio cautivo y lo condena al latido de un agónico despido?

¿Quién soy cuando no quiero estar conmigo mientras convivo con el incipiente pensamiento intrusivo de recordarte ajeno y prohibido?

Sinónimos

 Mi chiribita tú me ciegas

No necesito de un camino si sigo tus huellas

Si el aroma de tu perfume es el guía que me lleva

Hasta la suavidad de tu piel que es pétalo en primavera

Es el roce impertinente

El calor: mi amor y tu sirviente

La centella que despide la tensión en el ambiente

Y el fin hecho pavesa que se vuela de repente

El secreto del silencio

 Susúrrame despacio, lento, del oído al centro de mi universo

Conmueve las fibras en mi interior

Atrévete a atravesarme, sin piedad, sin temor, sin pudor, sin reloj

Ahógate con las palabras que escondes de mi, del mundo

Suéltalas antes de caer desvanecido, y que naveguen en el aire que yo las respiro por vos, las escucho y las guardo en el silencio de los dos.

Los desvelos del tal vez

 Cuando el paisaje es blanco y negro el día siempre es gris, en su esencia o tras un filtro de niebla imaginaria, pero gris. Es sinónimo de melancolía, tristeza y nostalgia por lo que jamás pasó porque toda esa emoción es un invento del "tal vez" y del "y si..."

Se siente real.

Ese dolor es como respirar: necesario para vivir e involuntario, inevitable e innato.

La noche invita al dramatismo y la exageración, a gritarle a un rincón vacío, a poner el aire en -2 y congelarse junto a los demonios de la penumbra, desacelerando el corazón. 

Otro tiempo el ahora, donde desvela el futuro que se baña en fantasía. Se clava en el entrecejo, como una daga, el insomnio, esa tortura personal de no volver a dormir en paz.

La desesperación de lo impropio

El perfume de tu piel no es que se huela, se siente a través del aire, por los poros, por dentro de mi ser, se respira y se fagocita en las células de zonas imposibles de ubicar, irrastreables; se ingiere incontrolablemente y mutan hasta integrarse a mi existencia. 

No sé desintoxicarme porque eso tuyo ahora también es mío, y vos sos un poco yo, un poco sol, un poco luna. Vos que sos sin perderte, sos en mi sin saber, siendo y permaneciendo...perdurando.

Y todo se vuelve agobiante, el no poder y el no deber, el estancado momento que es cada momento compartido, sin más, sin menos.

La aceptación de límites inherentes a vos, el dolor de oir un "no" y decir un "si", mientras el capricho se retuerce sobre sí mismo porque se sabe inconcluso, atrapado en un deseo que aparenta infinito, grita y hace escándalo, cual niño malcriado. Es un pirómano indomable encerrado en una carcel con paredes de madera humedecida y mohosa, imposibles de encender. Se incendia a sí mismo cada dos por tres.